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El miedo a PERDERSE algo es una fobia real y si te sientes identificado con esto, seguro la padeces

¿Qué pasó mientras dormías?

Son las 6 de la mañana, es hora de despertarse para comenzar otro día de trabajo. Antes de encender la lámpara para no tropezar con la pila de ropa sucia que se amontona lentamente por el suelo de tu pieza, desbloqueas tu teléfono y vas directa y exclusivamente a las redes sociales.

Instagram, Facebook, Snapchat… ¿qué acontecimientos ocurrieron mientras dormías? ¿quién se peleó con quien? ¿con quién se juntó tu ex? o ¿cuáles fueron los pasos de esa amiga que cada día te demuestra porque no deberías confiar en ella? Lo peor es que todos hemos empezado un mal día por algo que vimos o que leímos en alguna red social, y es que es como si todos siguieran una constante competencia de quién sale más, quién tiene más amigos y la verdad es que es una práctica completamente agotadora.

En fin, suele ser una rutina, un hábito que parece ser de lo más normal, pero la verdad es que ese comportamiento es un síndrome y tiene un nombre: “FOMO”, el cual proviene de la sigla en inglés que significa miedo a perderse algo.

Este proviene de la inquietud y hasta preocupación que nos provoca sentirnos menospreciados en internet, perdernos acontecimientos importantes o “importantes” o simplemente sentirnos inferiores a alguien por los constantes e innecesarios movimientos que tienen sus redes.

Puede parecer un poco ridículo a simple vista pero la verdad es que la mayoría de los millennials lo sufren y es ¡terrible! es un círculo vicioso de nunca acabar, ya que día a día alguien nuevo se suma a esta patética competencia de “quien es más…”.

El abuso y el mal uso de las tecnologías

La necesidad de saber lo que está ocurriendo aún cuando estés disfrutando del mejor concierto de tu vida, es una realidad y es algo que debemos parar ¡ahora mismo! pero la verdad es que nadie incentiva este cambio. Tanto los teléfonos inteligentes, como los usuarios de estas redes absorben esta práctica que está lejos de ser inofensiva.

Un estudio realizado por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) establece que el 85% de los jóvenes presentan dependencia por las nuevas tecnologías. Bueno, eso ya lo sabíamos, pero lo que nadie pudo imaginar lo dañina que puede llegar a ser esta práctica.